martes, 29 de abril de 2014

Gabriel García Márquez sobre el periodismo


Tras la muerte del gran novelista conocido por obras tan famosas como Cien años de soledad, conviene recordar ahora otra de sus facetas menos conocidas, la de periodista. Amante del reportaje, esto queda patente en muchas de sus obrastales como Crónica de una muerte anunciada Relato de un náufrago Noticias de un secuestro. Para él, era el sentimiento, la belleza narrativa y la humanidad del reportaje lo que lo distinguían de la noticia. Todas estas obras están basadas en hechos reales que el autor se dedicó a investigar en profundidad, realizando un notable trabajo periodístico antes de recrear los hechos de forma literaria. Indagar en la peripecia personal de cada protagonista dotaba al reportaje de la humanidad que necesitaba, "el sufrimiento de cinco millones de personas no se siente; el de una, sí". 
La belleza estética era importante pero también lo era la veracidad. Para ello, se preocupaba siempre de ser preciso, para él, un dato falso podría ser el causante que anularía la credibilidad del reportaje. 

En la etapa final de su vida se preocupó por transmitir a los jóvenes la verdadera vocación de ese oficio, en sus palabras, tan "incomprensible y voraz". Él mismo había recibido un consejo muy importante del que fuera su primer redactor jefe: "Agarra al lector y no lo sueltes", resumía el principio más claro del periodismo. Para ello, lo importante es buscar una historia que te apasionase y escribir sin caer en el  tedioso aburrimiento. Si esto último ocurre y se deja patente en la obra es cuando el lector pierde todo el interés. 

La esencia del periodismo impregna las ideas de este gran escritor y debería ser minuciosamente estudiada por todos aquellos que quieran iniciar su camino como periodistas. 

Revistas literarias de postguerra


El mes de abril de 1939 supuso un corte en la cultura española debido al final de la guerra civil. España quedó divida entre los vencedores y vencidos, siendo estos últimos los que tuvieron que exiliarse o vivir oprimidos en un régimen completamente opuesto a la democracia. Muchos de ellos emigran a Francia pero por la ocupación nazi deciden partir después hacia México o Argentina. La parte Republicana fue ademas el bando más ligado a la educación y a la cultura por lo que el número de exiliados y encarcelados durante la época fue enorme. De esta manera, la literatura también se dividió. Por un lado estaba aquella que se hacía dentro de la península y por el otro aquella que venía de los exiliados fuera de España. 

Por otra parte, los vencedores de la guerra civil son conscientes de que aunque hayan ganado la guerra  han perdido toda propaganda pues los países europeos brinda su apoyo a los exiliados. Pese a ello, algunos autores como Juan Aparicio se dedican a crear revistas literarias con dinero público y por lo tanto, oficiales. Toda literatura estaba controlada y no trataba ningún tema de tipo social de la realidad del momento. 

La revista más importante del momento fue La Estafeta literaria, replica de La Gaceta literaria de Giménez Caballero. Otras revistas similares incluyen El Español o Fantasía. En el campo de la poesía encontramos publicaciones como Garcilaso y Espadaña. Estas dos revistas mantenían un enfrentamiento estético que encubría otro de índole política.  Mientras que detrás de la primera se encontraban miembros de la Juventud Creadora como José García Nieto, en Espadaña encontramos como autor más destacado a Victoriano Cremer. Las dos revistas representaban dos realidades,Garcilaso se hacía eco de la España del régimen, su poesía era de corte tradicional y medidas clásicas. España en cambio se centró en una poesía dura, angustiosa, que intentaba representar la realidad tal y como era. 

Dentro de las provincias españolas podemos mencionar la revista Cántico, creada en Córdoba por Pablo García Baena que se dedicó a reivindicar la poesía andaluza. Esta poesía era más hedonista y retórica y se preocupaba más por cuidar el lenguaje. 

En los cincuenta comienza a crearse lo que después daría paso a la poesía social, una poesía una revolución estética que aunque no se se centra en política, lo hace en los problemas de la calle. Se empieza a utilizar el verso libre, el vocabulario común y las temáticas se llenan de rabia y violencia. Los autores más importantes serán Blas de Otero con obras como Ángel fieramente humano o Gabriel Celaya y su Tranquilamente hablando.

"El arte en aforismos" por Jorge Wagensberg

El pasado 8 de marzo, Jorge Wagensberg publicaba en el suplemento cultural Babelia un artículo con treinta y dos aforismos con los que intenta definir el arte a través de un recorrido histórico en el que también se menciona la ciencia. Según la RAE, un aforismo en una sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte. Pasemos ahora a analizar algunos de los aforismos para entender mejor esta definición.

"Arte rupestre: la realidad es lo que deseo"
Con este aforismo el autor habla sobre el arte rupestre y la realidad que este designa: las pinturas, de cierto carácter ritual, buscaban conjurar los anhelos y deseos de aquellos que las pintaban.

"Una obra de arte es una comprensión en pos de una expansión"
Con este juego de palabras el artista trata de representar el carácter comprimido del arte frente a la extensión de la realidad que presente. Para él, el arte es solo un resumen de todo aquello que el artista ve y siente en la realidad que le rodea.

"Se puede escribir ciencia nueva con un lenguaje que no lo es, perfectamente"
Mientras que en la ciencia la importancia radica en el contenido y no en la forma ni en el cuidado del lenguaje en el arte es el lenguaje es indispensable para ir rellenando el contenido.

domingo, 20 de abril de 2014

"César o nada", por Francisco Umbral.

En el capítulo "César o nada" del libro Las Palabras de la tribu (1994), Francisco Umbral escribe con su peculiar estilo sobre uno de sus grandes maestros e inspiradores, César González Ruano. El propio título nos da una pista sobre la ingeniosa táctica de Francisco Umbral y el carácter ambicioso de González Ruano.

Umbral comienza escribiendo desde lo general a lo particular, desde la aparición del individualismo en la historia del pensamiento humano hasta el propio González Ruano como representante de ese pensamiento. Así, utiliza conceptos culturales y filosóficos del mundo occidental para acabar añadiendo elementos autobiográficos y anécdotas personales del autor. Estas anécdotas son las que ha vivido el propio autor con González Ruano, reflejo de la época franquista que les tocó vivir que introduce a partir de elementos políticos y costumbristas. 

Respecto al estilo, Umbral mezcla indistintamente lo serio y lo humorístico, así como el registro coloquial y directo con términos cultos y palabras de tono más elevado, algo que resulta cuanto menos curioso y desconcertante para el lector. Las enumeraciones con ruptura del sistema tan propias del autor son otro de sus rasgos más peculiares, en ellas, el último elemento guarda escasa relación con lo mencionado anteriormente. 

"César o nada" es sobre todo otra muestra de la originalidad y peculiaridad por la que ya es conocido Francisco Umbral. 


viernes, 18 de abril de 2014

Francisco Umbral

Francisco Umbral (1932-2007) fue un escritor y periodista que cosechó una gran fama en España durante más de cuatro décadas gracias a sus artículos diarios que escribiría para periódicos como El País o El Mundo. Figura peculiar donde las haya, sus escritos no dejaban indiferente a nadie y fue autor de más de centenar de novelas, críticas literarias o biografías de otros escritores. 

Aunque nacido en Madrid, pasaría gran parte de su vida en Valladolid, donde iniciaría a una edad muy temprana su carrera literaria. De madre soltera, Umbral siempre pareció estar marcado por dicha condición y por la fría relación que mantenía con su progenitora lo que le llevó a escribir algunas obras autobiográficas como Los males sagrados (1973), Los helechos arborescentes (1980), el hijo de Greta Garbo (1977) o Las Ninfas (1976). 

Años más tarde, Umbral se traslada a León y es allí donde comienza a a trabajar en la radio y en un periódico local, El Diario de León. Un escándalo le obliga entonces a mudarse a Madrid, donde vivirá hasta el día de su fallecimiento. Es allí donde entra en contacto con la tertulia literaria del Cafe Gijón haciendo amigos y manteniendo diversos debates. Fue tras la muerte de Franco que entra a trabajar en El País escribiendo sus artículos de corte personal e irónico que hablaban sobre la realidad del momento. 

Francisco Umbral fue un escritor fructífero que siguió escribiendo hasta el año de su muerte. En su obra cabe destacar la crítica literaria con obras como (Las palabras de la tribu, Los alucinados: personajes, escritores, monstruos, Una historia diferente de la literatura) y sus novelas autobiográficas en las que mezcla realidad y ficción como La noche que llegué al café Gijón (1977) sobre las dificultades de triunfar como escritor en Madrid, o Mortal y Rosa (1975), sobre la enfermedad y muerte de su hijo. 

  • Colección de artículos de Francisco Umbral en El País http://elpais.com/autor/francisco_umbral/a/
  • Fundación Francisco Umbral http://fundacionfranciscoumbral.es/index.php
  • Columnas que escribió en El Mundo http://www.elmundo.es/especiales/2007/08/cultura/umbral/columnas/ 



martes, 8 de abril de 2014

Los problemas del periodismo actual.

En plena era de las tecnologías, la información viaja de un lado para otro a la velocidad de la luz, tenemos la televisión, la radio e internet pero, ¿qué ha pasado con los periódicos de papel?, ¿ofrece internet la misma calidad que la prensa escrita?, ¿cuál es el problema en el periodismo actual?.

Los lectores más fieles, aquellos que llevan comprando el periódico toda la vida, defenderán la prensa escrita diciendo que es de más confianza porque comprar un periódico cuesta dinero. Por ende, la información que podemos encontrar en ellos estaría filtrada y mejor contrastada que aquella que podemos encontrar en el amplio mundo de internet. Entonces, ¿por qué la prensa en internet ha eclipsado por completo a la de papel?, ¿es solo por la comodidad, por el hecho de acceder a la información de forma gratuita?.

La mayoría de periódicos que se publican en papel cuentan hoy en día con su propia web, mucho más rentable para muchos que aumentar las copias en papel, algo que no sale especialmente rentable. Otro importante factor a mencionar es la publicidad. Podemos decir casi con total seguridad que en gran parte es lo que mantiene a los periódicos de papel hoy en día, influenciando muchas de sus publicaciones. 

¿Hay alguna solución para los problemas que sufre el periodismo actual?, la respuesta no es fácil. Aunque de mejor calidad, es difícil para los periódicos en papel sobrevivir sin la publicidad y sin sus lectores más fieles. Quizás lo ideal sería atraer a más lectores modernizando el formato de alguna forma que hiciese que el precio a pagar valiese la pena. En cuanto a las ediciones online, el principal problema radica en la gran cantidad de noticias que pueden albergar, de este modo, la información se filtra desde todos los medios y no puede ser contrastada. Quizás una información menor pero de más calidad y que a la vez resulte atractiva para todos los lectores sería la mejor solución. 

domingo, 6 de abril de 2014

Manuel Chaves Nogales, símbolo de la Tercera España.

Manuel Chaves Nogales nació en 1897 y fue precursor de la Generación de las Vanguardias o Generación del 27 junto con otras personalidades tan conocidas como la de Alberti, Salinas, Guillén o Lorca. Todos ellos fueron precursores de Ortega y Juan Ramón Jiménez y son conocidos como la juventud del cambio, autores que empezaron a escribir tras la Gran Guerra. 
Esta generación se dedicó en su mayoría a la lírica lo que hizo que los demás géneros quedasen impregnados de cierto lirismo. Durante esta época surgió la Gaceta Literaria y toda publicación cultural cobró más importancia.

Chaves Nogales fue uno de los encargados de renovar el periodismo de la época pero fue tristemente olvidado. Nacido en Sevilla, cuando tuvo la oportunidad se trasladó a Madrid y dirigió uno de los periódicos con más éxito en la República, Ahora. Chaves Nogales se encargó de buscar a los mejores colaboradores de entonces para que trabajasen en el periódico y así fue como Pío Baroja comenzó a colaborar para Ahora publicando ensayos. El periódico se centraba en mostrar reportajes de gente corriente frente a otros periódicos como La Esfera, de tono más burgués. Siguiendo la misma estela aparecen alguno de sus libros tales como Narraciones maravillosas y biografías ejemplares de algunos grandes hombres humildes y desconocidos (1924).


La vuelta a Europa en avión: un burgués en la Rusia roja (1929) fue el libro que lo catapultó a la fama. Se trataba de una recopilación de reportajes que buscaba la aventura y en los cuales Chaves Nogales se convertía en personaje. Basándose en su viaje a Rusia escribe también algunos relatos y novelas cortas como La Bolchevique enamorada: El amor en la Rusia roja.

Algunos de sus reportajes que más tarde se convirtieron en libros fueron publicados en la revista Estampa. Ejemplo de ello son: Lo que ha quedado del imperio de los Zares, sobre la aristocracia y la burguesía rusa, El Maestro Juan Martínez que estaba allí, una especia de crónica novelesca que relata las peripecias de un bailarín flamenco en Rusia y finalmente su libro más famoso, Juan Belmonte, montador de toros: Su vida y sus hazañas, una biografía contada por Juan Belmonte pero escrita por el propio Nogales.

Durante la Guerra Civil abandonado España para exiliarse a Francia. En 1937 escribe A sangre y fuego, bestias y mártires de España sobre la horrible situación que se estaba viviendo en aquellos momentos en su país. Andrés Trapiello convierte a Chaves Nogales en un símbolo de la Tercera España al mostrar en su libro las barbaries de ambos bandos en la Guerra Civil.

Tras ser Francia ocupada por los nazis se traslada a Londres donde se convierte en un gran periodista internacional. Desde allí publicará su último libro en vida, La agonía de Francia (1941), en el que relata las razones de por qué Francia se entregó a Hitler.

Tras su muerte en 1944 es relegado al olvido hasta que en 2001, María Isabel Cintas estudia su obra y acaba publicando todo su trabajo narrativo y periodístico en La defensa de Madrid y Bajo el signo de la esvástica.




lunes, 31 de marzo de 2014

III Semana Cultural de la Facultad de Filosofía y Letras



La semana del 24 al 28 de Marzo de celebró en la facultad del Milán la tercera Semana Cultural de la Facultad de Filosofía y Letras.  Las actividades que se llevaron a cabo van desde exposiciones fotográficas, charlas sobre libros o recitales hasta visitas a algunos de los museos más importantes de Asturias.

Entre las actividades más interesantes podemos encontrar la presentación del libro 6 de Noviembre , una obra escrita por Pablo Solares, alumno del Grado de Estudios Ingleses en la universidad, que escribe sobre el período de la Guerra Civil en Mieres y que ha conseguido que su obra haya sido sido recientemente editada no solo en español sino también en inglés. 

Los talleres de Escritura Creativa tanto en español como en inglés son otras de las actividades mejor valoradas por los alumnos del Milán. A cargo del escritor y profesor Ismael Piñera Tarque y de la también profesora y escritora Simone Lazaroo, los alumnos pudieron disfrutar de unas clases prácticas sobre creación literaria centradas en el ámbito del relato corto y la narrativa.

Otro de los acontecimientos más interesantes tuvo lugar el martes en el salón de actos de la facultad. Allí se llevó a cabo un recital poético organizado por el blog De Las Palabras Bonitas en el que participaron varios alumnos de la Universidad compartiendo sus creaciones literarias con el publico que asistió al evento.

Como se ha mencionado ya con anterioridad, en la semana cultural hubo también tiempo para la música y las exposiciones. Las dos cosas se fusionaron en la exposición Música y cultura artística del franquismo, una muestra sobre las manipulaciones y la censura que el Régimen llevó a cabo dentro de este arte para convertirlo en un elemento propagandístico a su favor.  En la exposición encontramos ejemplos de ello como es el flamenco relacionado con el papel de la mujer o el folklore regional entre otros. Complementando la exposición, los presentes pudieron disfrutar también de la presentación del libro Music and Francoism editado por los profesores Gemma Pérez Zalduondo y Germán Gan Quesada.

En definitiva, una iniciativa muy interesante y enriquecedora llevada a cabo por la Facultad, que mejora e innova cada año y que además permite dar empuje a múltiples actividades culturales para el disfrute de todos.

lunes, 24 de marzo de 2014

Babelia

Babelia es el suplemento cultural que cada sábado acompaña al periódico El País. Entre sus páginas podemos encontrar desde artículos referentes a la actualidad hasta reportajes, información sobre exposiciones artísticas, reseñas de libros y música o entrevistas a personajes interesantes del momento. 

En la portada del suplemento encontramos normalmente una imagen a toda página sobre el reportaje o entrevista que se expondrá en páginas posteriores. El epígrafe parece pasar a segundo plano para dejar importancia a la lo verdaderamente visual, la imagen. El reportaje o entrevista más importante se encuentra siempre en las páginas intermedias del suplemento y trata sobre temas culturales o personajes de índole muy variada.  
Podemos encontrar reportajes sobre el creciente atractivo de la literatura fantástica, la Feria de Arco, un homenaje a Gaziel, o entrevistas a figuras interesantes de la actualidad como la hecha al máximo exponente de la nueva filosofía alemana.

En un lugar privilegiado como es la tercera página podemos encontrar la sección de Antonio Muñoz Molina "Ida y Vuelta", en la que cada semana se nos presenta un artículo de índole muy variada, desde ciencia o música, arte o historias curiosas hasta por supuesto, literatura. 

Las páginas posteriores suelen estar dedicadas a la literatura. En ellas encontramos pequeñas reseñas de libros de narrativa, poesía o ensayo hasta una sección titulada "El libro de la Semana",
en la cual autores que van variando llevan a cabo una reseña más extensa de un libro en particular.

En una sección llamada "Pensamiento", autores como Enrique Lynch, José Luis Pardo o Manuel  Cruz escriben sobre personajes relevantes o temas de actualidad ligados en su mayor parte al pensamiento filosófico. 

En las últimas páginas nos encontramos a otro escritor con sección fija, Manuel Rodríguez Rivero y su "Sillón de Orejas". En esta sección, el autor realiza varias críticas sobre libros, películas o exposiciones relativas a un tema en concreto. 

Al final de la publicación, nos encontramos varias páginas destinadas al arte general. Este es el espacio dedicado a las exposiciones, a la música o al teatro bien en forma de reseña, crónica o reportaje. 

martes, 18 de marzo de 2014

"Lucha por tu felicidad luchando por tus sueños."

Laia Soler (Lleida, 1991) licenciada en Periodismo, blogger  y amante de la literatura desde su infancia, nos habla de su primera novela, Los dias que nos separan, una historia de amor ambientada en 1914 que ocurre paralela a otra que tiene lugar en la actualidad.  Ganadora el año pasado del concurso literario para jóvenes llevado a cabo por la editorial Plataforma Neo y la Caixa, su popularidad en la red se extiende como la pólvora sin dejar indiferente a nadie.


Buenos días Laia, antes de nada, gracias por concederme esta entrevista y enhorabuena por el éxito que está teniendo tu libro, ¿recuerdas cómo comenzó todo?, ¿en qué momento decidiste empezar a escribir y probar suerte en el concurso de Plataforma Neo?

¡Muchas gracias!

Pues empecé escribiendo relatos. Cuando era pequeña iba mucho a la biblioteca de mi pueblo y leía muchísimo, así que cuando tuve la edad (ocho años), la bibliotecaria me propuso que participara en el concurso de Navidad de la biblioteca. Me costó mucho escribir el relato, porque no tenía ideas y nunca había escrito uno antes, pero lo conseguí y gané el segundo premio. Seguí escribiendo para ese concurso y para los que se organizaban en mi colegio. Me encantaba escribir y además, solía ganar alguno de los primeros premios, lo que para mí era el reconocimiento de que lo hacía bien y que debía seguir adelante. Con 13 años empecé a escribir novelas, aunque la primera que terminé fue con 17.

Decidí probar suerte en el Neo porque al saber de él, supe que era una buena oportunidad. Además del Jordi Sierra i Fabra, no hay otros concursos importantes para jóvenes, así que decidí intentarlo. Cuando se anunció el concurso, sólo pretendía enviar una novela que ya tenía terminada y que creía que encajaba con la línea de lo que había publicado Neo hasta ese momento; al final, decidí enviar también la novela en la que estaba trabajando entonces, “Los días que nos separan”. Me daba miedo porque era una novela más arriesgada, y la más complicada que había escrito hasta el momento, pero al final la envié… ¡Y suerte que lo hice!

Hablemos de la inspiración, ¿qué te inspira para escribir y qué te inspiró para escribir Los días que nos separan?

Me inspira prácticamente todo. Todo lo que veo, oigo o vivo puede ser una buena fuente de inspiración. A veces me inspira una canción, un objeto, una noticia en el periódico, una persona… Intento estar siempre receptiva a nuevas ideas. 

En concreto, la idea base de “Los días que nos separan” surgió cuando leí un pequeño artículo en una revista en el que hablaban sobre un árbol centenario. Me pregunté todo lo que habría visto ese árbol e imaginé una historia de amor que naciera con el árbol y muriera con él. Me parecía algo imposible de contar por el tema del tiempo, así que dejé la idea apartada. Poco después vi un artículo por Internet en el que se hablaba del caso de Cameron Macaulay (que se menciona en la novela y del que no voy a decir nada porque sería un spoiler muy grande) y así até los cabos sueltos. 

 ¿Qué podemos encontrar en las páginas de Los días que nos separan

Podéis encontrar una historia de amor ambientada en la Barcelona de 1914, escrita con mimo y cariño, aderezado con una pizca de Peter Pan y de realismo mágico. 

 El trabajo de documentación e investigación muchas veces es el más duro, ¿lo fue para ti?, ¿dónde y sobre qué tuviste que indagar para dar vida a tu historia? 

Más que duro, fue largo. Aun así, me encantó, porque aprendí muchas cosas nuevas y para mí eso no tiene precio. Pasó mucho tiempo desde que se me ocurrió la idea hasta que me atreví a escribirla porque nunca sentía que estaba preparada para hacerlo a nivel de documentación. La biblioteca de mi universidad fue mi salvación. Pasé mucho rato entre sus estanterías buscando libros sobre la historia y la sociedad de le época. ¡Suerte que un buen amigo me acompañaba y me ayudaba a llevar los libros hasta casa, porque sola no habría podido! Lo que más me interesaba era saber cómo vivían, así que leí unos cuantos libros y artículos sobre la historia social de Cataluña y Barcelona. También me ayudaron mucho algunas asignaturas de la carrera, especialmente Historia de la Comunicación, y la hemeroteca digital de La Vanguardia. Mi vena literaria y mi vena periodística se lo pasaban en grande leyendo los periódicos de la época. 

Hablemos de los personajes. ¿Crees que los personajes siempre tienen algo del autor?, ¿utilizas algún tipo de técnica para crearlos? 

Creo que es casi inevitable que los personajes tengan algo de ti, al menos los principales. Personalmente, creo que me sería muy complicado escribir desde el punto de vista de un personaje con el que no compartiera absolutamente nada. 

Para crear los personajes, tengo una plantilla con los datos básicos que necesito saber sobre ellos y la relleno siempre con los datos básicos de los personajes. Siempre había utilizado esa técnica, pero
últimamente prefiero escribir sobre los personajes como si se los presentara a alguien… Tengo treinta páginas escritas a mano explicando la vida y milagros de tres personajes de la última novela que he escrito y para mí es algo muy útil, porque me permite hablar largo y tendido sobre ellos, sus gustos, sus emociones… Es una forma de escribir al personaje antes de escribirlo. 

 ¿Cuáles son tus hábitos al escribir?, ¿alguna manía? 

No tengo manías ni hábitos. Escribo cuando y donde puedo, aunque sí necesito silencio a mi alrededor, a no ser que esté muy inspirada. A veces escribo con música, según la escena y mi nivel de inspiración. 

 Es importante para una escritora leer mucho y muy variado, ¿cuáles son tus libros y géneros favoritos?, ¿aquellos que te han marcado? 

A lo largo de mi vida he leído prácticamente todos los géneros, excepto novelas de terror (soy demasiado miedica). Ahora diría que me quedo con el género realista, aunque si me lo preguntas dentro de un año, quizás haya cambiado de opinión. Lo mío con los géneros va a épocas. Aun así, el realismo (aunque sea mágico) es el género en el que me siento más cómoda, así que ese es mi favorito. 

Me cuesta hablar de libros favoritos, aunque para mí, el que marcó un antes y un después fue “Orgullo y prejuicio”, de Jane Austen. A nivel de clásicos, mi otro gran favorito es Hemingway, en especial sus novelas “Adiós a las armas” y “París era una fiesta”. 

Y si tuviera que decir escritores actuales, me quedaría con John Green, Sarah Dessen, Stephanie Perkins y Francesc Miralles. 

¿Cómo ves el mundo editorial en la actualidad?, ¿crees que se están dando más oportunidades a los jóvenes hoy en día para publicar?

Veo el mundo editorial muy afectado por la crisis y, en ocasiones, demasiado regido por lo comercial (estoy un poco cansada de ver tanta novela erótica por todas partes). No sé si últimamente se les está abriendo más las puertas a los jóvenes para publicar, pero desde luego, sí existen más premios literarios dirigidos a jóvenes que hace diez años. Yo creo que aún son pocos, pero al menos existen y están ahí. 

 Háblanos del mundo blogger y de tu blog, Alas de Papel, ¿qué podemos encontrar allí?, ¿cómo surgió la idea de crearlo?

Podéis encontrar reseñas, artículos, alguna que otra entrevista… Un poco de todo, siempre relacionado con el mundo literario. Y aunque nos centramos en el universo juvenil, también hay espacio para otros tipos de literatura. 

En cuanto a cómo surgió la idea de crearlo, en 2009 yo rondaba por un foro literario llamado Generación JordiLauriana; ahí conocí a Mike, actual coadministrador del blog, y a una chica llamada Julliet. Los dos estaban hablando de crear un blog, buscaban a alguien, yo levanté la mano y… cuatro años después, aquí estamos. Julliet se desvinculó del proyecto cuando llevábamos un año más o menos, así que nos quedamos Mike y yo. 

 ¿Tienes algún otro proyecto ya finalizado o estás trabajando en algo?, ¿dónde te ves dentro de unos años? 

Hace poco he terminado una novela, que ahora mismo está en el limbo. Aún no sé nada, así que no puedo decir qué va a pasar con ella. Es una novela muy personal de la que me siento bastante orgullosa, así que espero que pueda ver la luz pronto. 

Ahora mismo estoy en proceso de “pre-producción” de otra novela. Tengo algunas ideas, aún a un nivel muy básico. Estoy trabajando en ellas para que dejen de ser simples ideas sueltas y puedan convertirse en una historia con pies y cabeza. 

Por último, ¿algún consejo para los escritores jóvenes que recién empiezan? 

Yo les diría lo mismo que me dijo una tía mía hace muchísimos años y que me ha guiado todos estos años: “lucha por tu felicidad luchando por tus sueños”. Trabaja para hacer realidad tus sueños y no te rindas nunca, por mucho que intenten tirarte al suelo: ese es mi consejo.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Charla con Vassilis Vassilikós en el Milán.

El pasado miércoles 6 de Marzo pudimos disfrutar en nuestra facultad de una interesante charla llevada a cabo por el conocido escritor griego Vassilis Vassilikós que a sus 80 años, ha publicado más de cien libros (el más conocido su novela Z) y ha vivido en primera persona muchos de los acontecimiento más relevantes del Siglo XX. La charla giraba en torno a su último libro publicado: Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis pero el escritor se atrevió también a hablar de una forma cercana y sin pudor alguno de los temas más controvertidos de la actualidad. 

Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis es una de las obras más íntimas y personales del autor. Ha sido traducida directamente de la versión original y en ella, Vassilikós utiliza un alter ego para contar sus propias vivencias -por ejemplo, aludiendo golpe militar del 67 y su posterior exilio- y sentimientos a modo de autobiografía.  Obras de Nabokov y Sartre han servido de inspiración al autor para escribir esta obra  ya que el mismo reconoce que "la originalidad no existe". 

Embajador de la UNESCO desde 1996 hasta 2004, se atreve a pronunciarse sobre temas políticos concernientes a la actualidad, sobre todo a la de Grecia. Para él, es ahora cuando el país está viviendo su peor época y esto es debido a "la falta de un enemigo claro".  Se atrevió también a hablar sobre el tema más concurrido en nuestra sociedad: la crisis. Para él, la principal causa es la privatización, término que etimológicamente, esta muy relacionado con el de "idiota". En clave de humor, también bromea sobre el odio que sus compatriotas tienen de la antigüedad ya que siempre son identificados con ella. 

En una reflexión final Vassilikós declaró que pese a la crudeza de la situación, "el ser humano no se suicida y superaremos esto". Unas palabras que dieron fin a la dando un resquicio de esperanza y ánimo para los jóvenes que estaban allí.

domingo, 2 de marzo de 2014

Reseña de Her, Spike Jonze (2013).


Título original: Her.
Año: 2013.
Duración: 126 min.
País: Estados Unidos.
Director: Spike Jonze.
Guión: Spike Jonze.
Música: Arcade Fire, Owen Pallett.
Reparto: Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson, Amy Adams...
Género: Ciencia Ficción. Drama. Romance. Comedia.

Aunque lo parezca, Her no es una historia de amor cualquiera. Es una historia de amor del S. XXI. que por muchas razones, no parece tan descabellada si pensamos en un futuro no muy lejano donde la más alta tecnología pueda llegar a convertirse en una persona con sentimientos propios. 

Her era la película de los Oscars que más esperaba y solo puedo decir una cosa: no defrauda. Es una historia original, a la orden del día, una historia de amor peculiar que tiene todos los ingredientes para ser un drama amoroso pero que renueva el género y lo moderniza de una manera arriesgada, pero que a mi parecer, funciona a la perfección. Puede gustar tanto a jóvenes como a los no tan jóvenes. Eso sí, hay que entenderla, hay que tener la mente muy abierta y convertirnos durante una hora y media en Theodore (Joequin Phoneix), ese hombre solitario y retraído que encuentra el apoyo que necesita en un Sistema Operativo muy real, Samantha (Scarlett Johansson).

Me decepcionaría profundamente si Her no se llevase esta noche al menos un Oscar a guión original. Un argumento peculiar, cuidado, que te atrapa desde el primer momento aunque acaba flojeando al final (todos nos imaginamos el desenlace de una historia así). Su final algo mediocre convierte la película en un Notable y no en un Sobresaliente pero reconozco que hasta a mí me cuesta pensar en otro final que no sea ese para la historia.

La fotografía es exquisita, los colores cálidos, los juegos de imágenes, lo que vemos a través de los ojos de Theodore y de Samantha, todo concuerda perfectamente con el tono tranquilo y sosegado de la película. 
La música, ese elemento importante a veces tan olvidado, no puede ser mejor. Considero a Arcade Fire uno de los mejores grupos de esta década y me parece una elección de lo más acertada para acompañar a ese componente indie que indiscutiblemente, se asocia con la película.

Por último pero no menos importante, los actores, esas grandiosas actuaciones de Joaquin Phoenix y Scarlet Johansson, no así de los secundarios, que ni siquiera destacan. Desde el minuto uno, Phoenix nos hace creer no solo en el personaje, si no en sus sentimientos, en el amor tan irracional que siente por Samantha. Por otro lado, Scarlett Johansson, utilizando tan solo su voz, da vida a ese Sistema Operativo  tan real, tan humano. En mi opinión, una injusticia que ninguno de los dos haya sido nominado a los Oscars de actuación.

En resumen, una película bonita, entretenida, seria, con unos personajes curiosos que se enfrascan en una relación más curiosa aún. Agradable a la vista, no aburre en ningún momento. Vete con la mente abierta, sin prejuicios, sin esperarte nada, y disfrutarás de una película moderna y actual, de una nueva vuelta de tuerca dentro del género romántico.

domingo, 23 de febrero de 2014

Julio Camba

 Escritor de la generación novecentista con unas características y rasgos un tanto peculiares, todos los libros de Julio Camba son recopilaciones de artículos periodísticos. 

Nació en Villanueva de Arosa en la decáda de los 80 y emigró muy joven a Argentina. Allí entró en contacto con el movimiento Anarquista y fue expulsado. 
Se mueve entonces a Madrid, donde comienza a colaborar con periódicos anarquistas y empieza a ganar fama en 1908, cuando es enviado a Turquía como corresponsal. A partir de ahí, su fama se extiende y los mejores periódicos de España-entre ellos La Tribuna, el ABC, el Mundo- comienza a disputárselo.

Camba llegó a escribir desde París, Londres, Suiza y Nueva York y algunas de sus obras más conocidas sobre sus viajes son: Londres, Alemania, impresiones de un español y Playas, ciudades y montañas.
Entre sus otras obras se encuentran algunas breves crónicas de viajes, recopilaciones de artículos (Sobre casi todo, Sobre casi nada) y el único libro que escribió por encargo, La casa del Lúculo o el arte de comer.

En este artículo que expondré a continuación, "El Libro Futuro", de su libro La Rana Viajera, Camba escribe sobre el sorprendente comportamiento de los alemanes después de la guerra y sobre la percepción que el mismo tiene de ellos.


EL LIBRO FUTURO

Un periódico, y no por cierto un periódico aliadófilo, hablando del destrozo de Alemania, decía: «Es inútil que los alemanes pretendan protestar. ¡Que lloren como mujeres lo que no han sabido defender como hombres!...» Parece, sin embargo, que los alemanes no lloran como mujeres lo que no han sabido defender como hombres. Antes bien, lo bailan, lo cantan y lo beben con gran regocijo. Según el Daily Mail—en una carta de su corresponsal en Berlín—la antigua capital del imperio se divierte como en sus mejores días. Alemania está deshaciéndose, y los mismos hombres que hace apenas unos meses lo sacrificaban todo por ella, hoy le dedican al fox-trot sus energías restantes.
—¿Es posible tanta depravación?—preguntará el lector.
Y yo, que he vivido dos años entre alemanes, le contesto:
—Sí; es posible. Y es posible... porque no es depravación.
A comienzos de la guerra, muchas gentes no creían que los alemanes fueran capaces de bombardear ciudades indefensas ni de hundir barcos de pasajeros. Yo sí lo creía. Y no es que yo tuviese de los alemanes peor concepto que mis interlocutores, sino que tenía un concepto distinto. Mis interlocutores suponían que para que un alemán matase a un niño en la guerra era preciso que ese alemán fuese un malvado. Yo, en cambio, opinaba que un alemán podía matar niños sin dejar por ello de ser un excelente padre de familia y un hombre sensible a las emociones de carácter más elevado. Hay mujeres que ni aun puestas en la cumbre del Mont-Blanc, como decía no sé quién, serían inaccesibles; mujeres que han caído mil veces y cuya alma, sin embargo, adivinamos más pura que la de una niña de seis años. Parece que no se enteran nunca. Pues la psicología de estas mujeres podría acaso servir para explicar la de ese alemán que con una rosa entre las páginas de un libro de versos se iba, tiernamente, a arrojar bombas de cuarenta kilos sobre los tejados de París...
Ahora, mientras Alemania se desmorona, Berlín arde en fiestas. ¿Depravación? Nada de eso. Lo que pasa es que los alemanes no se han enterado aún del resultado de la guerra. Saben que su ejército ha sido vencido; saben que el Káiser ha abdicado; saben todo esto vaga y confusamente; pero no saben nada más.
Dentro de veinte años, sin embargo, las cosas cambiarán radicalmente. Hacia esa época, un sabio profesor habrá publicado una obra enorme en muchos volúmenes muy gordos, estudiando la guerra, no sólo en su aspecto militar, sino en su aspecto social, en su aspecto político, en su aspecto económico y en todos sus aspectos. Probablemente, la primera parte de esta obra estará dedicada a las guerras de la Edad Antigua, cuando aun no existía Alemania. Quizás el autor habrá hecho también un estudio detenido sobre la catapulta, considerándola como punto de origen del mortero del 42. Y entonces, toda una generación de alemanes se calará las gafas, se pasará las noches en claro estudiando y se enterará exactamente de lo que le ha ocurrido a su patria desde el 1914 al 1918.
Todo el mundo sabe que los alemanes no suelen reír los chistes hasta veinticuatro horas después de haberlos oído, que es cuando «les ven la punta». Dentro de veinte años le verán también la punta a la guerra europea y romperán a llorar. Llorarán en verso y llorarán en música. Llorarán todos los violines, todas las arpas, todas las gaitas, todos los saxofones, todos los contrabajos del ex imperio. Alemania entera llorará, y llorará mucho; pero llorará tarde.
Y, mientras tanto, en el Palais des Dances, Alemania ríe a cien marcos por hora.

domingo, 16 de febrero de 2014

Ortega y Gasset y su generación.

En esta entrada del blog nos centraremos en las generaciones literarias más importantes del Siglo XX. y en especial a la que perteneció Ortega, la generación del 1914 o Novencentismo.
Antes de hablar del novecentismo debemos hablar de su predecesora, la generación del 98, aquella que surgió en el año 1898 en correspondencia con el Modernismo. Estos artistas apoyaban una renovación que tenía su origen en América.  El artista más conocido de esta generación fue Ruben Darío quien dio a conocer la crónica modernista como tal. 

La primera generación del Siglo XX. fue la ya mencionada generación de 1914 o Novecentismo. Ortega y Gasset (1883-1955), uno de sus representantes más conocidos, fue un filósofo y ensayista perteneciente a la llamada generación universitaria. Muy relacionado con el artículo periodístico, Ortega destacaba especialmente en el ensayo. Así mismo, Ortega siempre estuvo muy ligado al periodismo, pues su padre, escritor, dirigía el conocido periódico El Imperial y su suplemento Los Lunes de El Imperial. En 1914 publicó su primer libro, Meditaciones del Quijote y poco después se dedicó a fundar periódicos y revistas tan importantes como El Sol, la Revista de Occidente. Otras publicaciones fueron El Espectador, La Deshumanización del Arte, donde hablaba del arte de vanguardia como ruptura de la tradición romántica, e Ideas para la Novela, que cambiaba por completo la concepción de dicho género y pugnaba por la importancia estilística.

El Sol fue fundado en 1917 y fue por excelencia, el gran periódico cultural anterior a la Guerra Civil. Era un periódico moderno, pedagógico, didáctico y renovador. En el periódico se podía encontrar muestras de alguno de los folletones del propio Ortega. Era un trabajo para atraer al gran público que se hacía por entregas y que recopilaba desde ensayos a grandes novelas del S. XIX.
Otros compañeros de Gasset que colaboraron en El Sol fueron, por ejemplo, Ramón Pérez de Ayala, Gregorio Marañón, Manuel Azaña o Ramón Gómez de la Serna.

La Revista de Occidente fue fundada en 1923 y fue la publicación con mayor influencia de la literatura española en el S.XX. Era una revista cultural de formato libro que aparecía cada mes y era conocida como la gran revista europea que pretendía traer a España toda la literatura del continente. Además, no solo publicó los primeros poemas de importantes autores de la generación del 27 (Jorge Guillén, Salinas, Cernuda o Benjamín Garlés), si no que también se dedicaba a dar información de carácter literario y científico. Fue gracias a ella que se renovó la tipografía y el concepto de colaborador ( uno de los más famosos fue el asturiano Fernando Vega.)

El Espectador fue una revista unipersonal que salió por primera vez a la luz en 1916 y trató de seguir las funciones políticas del S.XVIII. Esta revista trataba distintos temas como la teoría del perceptivismo, la idea sobre la importancia de la historia en torno a la persona, temas religiosos o artículos de viaje.

Ortega es la gran figura intelectual hasta los años de la República. Ahí es cuando se produce su cuestionamiento debido a que sus ideas estaban ligadas al fascismo español. A pesar de ello, siempre será recordado como uno de los máximos exponentes del novecentismo.

Menos suerte tuvo la figura del escritor y filósofa catalán Eugenio d'Ors, conocido por sus glosarios, recopilaciones de glosas que suponían comentarios intelectuales y estéticos de la realidad del momento. Para d'Ors, el acontecimiento cultural se convertía en un ejemplo de teoría filosófica. Antes de la Guerra Civil, cuando aún escribía en catalán y luchaba por renovar la literatura y la cultura catalana, su influencia fue menor. Fue cuando d'Ors, después de inmiscuirse en política, fue expulsado de Cataluña, cuando empezó a escribir en Castellano y a apoyar la ideología franquista.
Después de su muerte en los años 50, el desprestigio del fascismo hizo que fuese olvidado, al contrario que Ortega, recordado aún como uno de los autores más importantes de la época.






jueves, 13 de febrero de 2014

Entrevista a José Álvarez Junco en la revista Mercurio.

En el número 158 de la revista literaria Mercurio, nos encontramos con una entrevista al experto historiador José Álvarez Junco
Podemos decir que esta entrevista entra en la categoría de entrevista ensayo, pues está hecha a un experto en una materia concreta, en esta caso, como ya hemos mencionado, a un historiador.

En el primer párrafo, como viene siendo habitual, podemos encontrar una presentación del entrevistado y acto seguido las preguntas que se llevan a cabo.
Junco habla del pasado al presente y en un principio se detiene especialmente en el concepto de Democracia y sufragio universal tal y como era entendido en la época de 1914. Para él, fue la Generación el 14, y no tanto la del 98, la que pugnó por Europeizar España. Trata también la concepción del Nacionalismo y alega una  demonización de este desde que surgiese en el Romanticismo. Así mismo, se atreve a hablar del papel de la mujer durante los períodos de guerras y del surgimiento de la mujer trabajadora. Así, poco a poco, va dando síntesis de la historia de España -de la que él es experto- siempre relacionando los hechos pasados con la actualidad contemporánea. Por ejemplo, cuando habla de la Junta de la Ampliación de Estudio o de la Institución Libre de Enseñanza como un factor de cambio y renovación para la educación, menciona también las conocidas becas Erasmus en un intento por relacionarlo con la actualidad. En este contexto, se atreve también a hacer una crítica no contrastada de los políticos basada en un tópico que todos compartimos. Se forma así el efecto aura: cuando son personas famosas las que opinan sobre un tema en concreto, el prestigio que tienen en su campo se transmite a todos los demás.
del 14, y no tanto la del 98, la que pugnó por Europeizar España. Trata también la concepción del Nacionalismo y alega una 

Al leer la entrevista, si nos fijamos en las innumerables imprecisiones, frases inconclusas, expresiones ambiguas y contradicciones podemos concluir que se trata de una entrevista que se ha realizado de forma oral y no escrita. Junco expresa sus opiniones de una manera coloquial que no puede ser fácilmente matizada en el formato. La entrevista se produce a grosso modo: el personaje habla y sus palabras se resumen, nada es textual.  Lo que hace Junco es más bien incitar, pues sus ideas se encuentran desarrolladas en su libro. 

viernes, 7 de febrero de 2014

Pío Baroja entrevistado en La Esfera.

En esta entrada, hablaremos del número 44 de la revista La Esfera, publicado por primera vez el veintiuno de Noviembre de 1914. A esta publicación se la conocía habitualmente como La Esfera: Ilustración Mundial. Este subtítulo hace referencia a la variedad de imágenes y fotografías que plagaban la revista  y así mismo al hecho de que las noticias pretendían dar información sobre el mundo en general. El elevado precio que costaba la impresión de estas imágenes hacía que la revista pudiese ser comprada solo por burgueses y gente ilustrada.

Esta revista se caracterizaba, entre muchas cosas, por las entrevistas que El Caballero Audaz -un joven que apenas comenzaba a escribir en la prensa por aquella época-, hacía a personalidad importantes de la época como en este caso Pío Baroja
Estas  fueron muy novedosas para su época y en ellas era habitual encontrar fotografías.
Para realizar este trabajo, normalmente se hacía una visita a la persona entrevistada. Esto ayudaba  a formar un retrato psicológico del personaje y del lugar donde vivía el entrevistado antes de empezar con las preguntas.
Esta entrevista a Pío Baroja se caracteriza por su carácter íntimo y su sinceridad. Es la primera vez que el autor
cuenta su vida y lo hace de una manera muy autobiográfica, hablando incluso de su sueldo (algo poco común en la época), y haciendo un resumen de su vida literaria. Baroja, haciendo uso de la sinceridad que ya hemos mencionado, habla sin tapujos de sus compañeros de oficio como Valera y Alarcón (a los que no deja en muy buen lugar) o de su insaparable compañero Azorín. La entrevista acaba con el entrevistado opinando sobre sus inclinaciones políticas.

Aunque las entrevistas eran una de las partes más importantes de la revista, su contenido era muy variado. En la primera página de la publicación podemos encontrar una crónica de la actualidad escrita por Joaquín Dicenta. Contiene además noticias sobre temas variados y relatos escritos por autores de la época, por ejemplo, Emilia Pardo Bazán. 



jueves, 6 de febrero de 2014

Los Géneros Periodísticos en sentido estricto.

Los géneros periodísticos aparecen normalmente en las publicaciones diarios y semanales, pues es importante que estén ligados a la actualidad
Así mismo, podemos clasificarlos en dos grupos: Los géneros informativos y los géneros de opinión.

Dentro de los géneros informativos el más importante es sin duda la noticia. Considerado el núcleo periodístico, su labor es informar sobre un hecho de interés de la forma más objetiva posible. Podemos encontrarnos noticias políticas, de sucesos y culturales. Estas últimas están muy ligadas a la publicidad y pueden ser informativas por un lado, o escritas como una crítica o reseña por el otro.
Su estructura se realiza según seis parámetros: el qué, quién, cómo, dónde, cuándo y por qué. Este último puede tener varias interpretaciones según la redacción que se haga del mismo.
La noticia suele comenzar con un titular y se redacta con estructura en forma de pirámide invertida (Los datos fundamentales se exponen al principio y los secundarios se dejan para el final.)
El reportaje se podría definir como una noticia ampliada. Requiere más tiempo que esta y suele aparecer en las ediciones de fin de semana.
La crónica es otro género que suele confundirse con el reportaje. Aquí, el cronista se convierte en un personaje más de aquello que está redactando. Es en este género donde el periodismo se acerca a la literatura de una forma más personal. Se puede comparar con un relato.
La entrevista es un registro escrito de un hecho objetivo de lo que piensa el personaje. Las primeras entrevistas aparecieron a finales del S.XIX por lo que se puede considerar como un género relativamente actual. José María Carretero, apodado "El Caballero Audaz" fue el encargado de popularizar esta práctica. Existen varios tipos de entrevistas pero quizás la más conocida sea la tradicional. Esta comienza con un acontecimiento o presentación que suele ir acompañada de una descripción de la situación o del lugar en el que se llevará a cabo la entrevista, es decir, de una ambientación. Después vendrán las preguntas y respuestas seguidas del cierre de la entrevista. 
Las entrevistas están estrechamente relacionadas con el concepto de perfil o retrato pues en una especie de biografía, nos cuentan quién es el entrevistado.

Dentro de los géneros de opinión distinguimos:
El editorial ocupa un lugar destacado dentro de la publicación y a través de él descubrimos cual es el punto de vista del periódico, su opinión sobre un acontecimiento destacado. El responsable del editorial es el director.
En los artículo de opinión se comentan las noticias y se caracterizan por tener un tono serio. Van firmados y son más radicales que el editorial. Coinciden con las líneas ideológicas del periódico y en ocasiones, para que parezca más objetivo, se contrata a gente que difiere con la ideología de la publicación. 
Las columnas son llamadas así por su forma. En ellas, se expone una opinión personal de forma muy literaria. Se permite el bordear la objetividad.
Por último, a través de las cartas al director era posible saber la opinión de los lectores.


viernes, 31 de enero de 2014

Relaciones entre Literatura y Periodismo.

Literatura y periodismo son dos términos diferentes que se conectan por una intersección en la realidad. 
Por periodismo entendemos lo que tiene que ver con las noticias, la no ficción. Los textos periodísticos están ligados a la información, cuentan las cosas como sucedieron de la manera más exacta posible pero también hay cabida para la opinión, el comentario que el periodista hace de las cosas que ocurren.
Es en el periodismo donde buscamos información externa, no en la literatura. Esta información se presenta objetivamente con un lenguaje directo y de manera sobria. El autor queda fuera. En la literatura en cambio, el narrador es parte de la obra literaria. 

Como hemos dicho, muchas veces, estos términos acaban relacionándose. El caso del "nuevo periodismo", donde es la literatura la que se disfraza de periodismo utilizando recursos narrativos para atraer al lector, es un ejemplo de esta relación tan estrecha. Un claro ejemplo de esta práctica es el de las novelas que se disfrazan de reportaje. Las novelas de no ficción y auto-ficción se encuentran a medio camino entre la literatura y el periodismo. 

La novela de no ficción es aquella que está basada en hechos reales como por ejemplo la obra A Sangre Fría de Truman Capote. Algunos de estos hechos no son comprobables y es el lector el que debe de creer lo que el autor dice. 
La auto-ficción trata de jugar con las diferencias entre autobiografía y novela. Para ello, el narrador se identifica con el autor pero entremezcla cosas de ficción, borrando los límites entre lo real y lo ficticio. 

Podemos encontrar varios tipos de narrador en las obras narrativas que pueden trasladarse a los textos periodísticos que utilizan este tipo de recursos literarios.
El narrador omnisciente es el más tradicional, aquel que lo sabe todo de la historia. Sabe lo que piensan los personajes, interviene en la acción y sabe lo que va a ocurrir. Se redacta en tercera persona. Un ejemplo es el narrador que utiliza Victor Hugo en Los Miserables
Por otro lado, el narrador personaje es el que cuenta la historia desde fuera, identificándose con un personaje. De esta manera el relato nos parece más cercano. El narrador puede ser un personaje protagonista que cuenta su historia en forma de unas memorias o una autobiografía de ficción (El Lazarillo de Tormes) o un personaje secundario que será el testigo marginal de la historia. Es el caso de las novelas de Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle, en las que el autor utiliza al personaje de  Watson como narrador. 
La Teoría del Punto de Vista surgió a finales del S. XIX con el escritor Henry James. La idea era adaptar el punto de vista del personaje utilizando la tercera persona en vez de la primera como se había hecho hasta el momento con los narradores personajes, logrando dar mayor verosimilitud y cercanía al relato. Un ejemplo de esta práctica es El Príncipe Desterrado de Miguel Delibes.
El tercer narrador es aquel que no tiene relación con el personaje, no entra en su mente, se redacta de forma objetiva, normalmente en tercera persona.

Para hablar de literatura y de como esta influye en los textos periodísticos es imprescindible que hablemos de la retórica clásica y de los elementos del discurso. La inventio se corresponde con el descubrimiento del tema, la dispositio con la disposición de las partes en busca de la máxima eficacia y el elocutio son simplemente las palabras con las que se dice. 
Las reglas tradicionales de la literatura son fácilmente alterables. Si hablamos de la estructura temporal tradicional del relato respecto a un principio, un nudo y un desenlace, podemos encontrarnos con la práctica del in media res, según la cual el comienzo de la narración no empieza por el principio sino por un momento destacado de la historia.


miércoles, 29 de enero de 2014

Comparación entre el primer periódico y un periódico actual.

Hablábamos en la primera entrada de este blog del primer periódico conocido, escrito en el año 1758 por Francisco Mariano Nipho,  el "Diario Noticioso, Curioso erudito, y comercial publico, y economico". ¿Qué ha cambiado en los periódicos desde sus inicios en el S.XVIII hasta la actualidad?.

Lo primero que llama nuestra atención es el uso del lenguaje, del castellano antiguo en este primer periódico al castellano actual que todos conocemos. Ejemplos de este castellano antiguo son el uso de tildes graves (inexistentes en el español de hoy en día), el enorme uso que se hace de las mayúsculas, el abuso del laísmo y el leísmo para personas ("lograrle") y el uso de letras como la "s" larga, inexistente en la actualidad, en palabras como España, o de la "x" en lugar de la "j" actual en palabras como baxo.
El cambio en la puntuación también es notable pues parece que no existen normas rígidas según las cuales se regule.
No debemos tampoco olvidarnos de mencionar las erratas, equivocación material cometida en lo impreso o manuscrito que aún hoy en día resulta común en los medios escritos. 

Respecto al contenido, las diferencias también son sobresalientes. Mientras que en el periódico actual la primera página contiene las noticias más importantes, cuidando la tipografía y resaltando el concepto de novedad, en la primera página del diario antiguo nos encontramos con un editorial en el que el autor conversa con el público realizando una captatio benevolentia. En este primer número, el autor pretende mejorar su país a través de la defensa de la cultura y animar a los españoles a que dejen de perder el tiempo burlándose sin hacer nada y se pongan a trabajar para mejorar la situación. 

En las últimas páginas encontramos también contenidos muy diferentes. En los periódicos de hoy podemos encontrar entrevistas, curiosidades o noticias humanas , en cambio, en el periódico escrito en 1758, predominan los anuncios por palabras gracias a los cuales los comerciantes podían anunciarse. La clasificación de los anuncios se hacía por temas y una sección dedicada solo a los anuncios para amos y criados dejaba patente las graves diferencias sociales y la pervivencia de la esclavitud durante el S. XVIII. Entre estos anuncios era común la exposición de las virtudes de los criados por parte del autor, que a menudo usaba el humor y su opinión personal para hacer más llamativa la publicidad.

Durante esta época, los periódicos se vendían como un folleto. Fue en el S. XIX cuando debido a la revolución industrial y al consiguiente  abaratamiento en la producción impresa, estos ejemplares comenzaron a aparecer en los quioscos.

viernes, 24 de enero de 2014

Periodismo, concepto e historia.


Periodismo es una palaba ambigua que posee distintos significados y que surgió del vocablo publicación o impreso periódico que literalmente significa a intervalos regulares.
No debemos confundir un libro o un folleto con una publicación periodística. El libro o folleto es una edición única que se publica en una fecha y no se sigue publicando mientras que los periódicos, como bien dice su nombre, se publican de forma periódica. Pueden ser diarios, mensuales, anuales, semanales o bimensuales según la frecuencia con la que se publiquen. Otro diferencia notable es el hecho de que mientras que las publicaciones periódicas son colectivas, el libro suele ser obra de un autor individual.

Pese a lo que la mayoría cree, en estas publicaciones periódicas también se publica literatura. Algunos ejemplos serían las novelas por entregas, los ensayos literarios (Azorín, Unamuno), las piezas de teatro y los cuentos y poemas, todo ello compilado en las revistas literarias. Un ejemplo de este tipo de literatura son las obras de Leopoldo Alas Clarín, que después de publicarse en la prensa, eran recopiladas en un libro. A menudo, un periódico significa el anticipo de un libro. Las conocidas Leyendas de Bécquer son otro claro ejemplo de esta práctica.
Por otro parte, también existe literatura para publicar exclusivamente en el periódico, son los artículos literarios o columnas. Este tipo de publicación empezó con Larra y en la actualidad continúa con Juan José Millás o Francisco Umbral.
Estas columnas están escritas para el formato y el tamaño de un periódico, otra diferencia notable con los libros pues en estos, es el propio autor quien elige el formato y el tamaño. El periodista, en cambio, tiene que amoldarse.

El periodismo es un género especial también materialmente, pues siempre tiene que ver con lo que es primicia, con las últimas noticias, con la actualidad, todo ello dentro de una fidelidad y exactitud. Además está fechado, dotado de una rapidez, una agilidad y una redacción clara y sintética. Su propósito es informar, pero también entretener. El periódico se lee para escoger y para ello, hay unas reglas por las que se tiene que decir lo fundamental en los primeros párrafos.
Los titulares tampoco están exentos de reglas pues deben ser claros y tener una intención específica.

El contenido periodístico aparece por primera vez con la imprenta en el S. XV y fue en los siglos S.XVI—XVII cuando surgieron por primera vez las gacetas.
En esta época, la convivencia de lo oral y lo escrito era lo más común y las noticias se transmitían de boca a boca, práctica que ha perdurado hasta la actualidad. En la historia del origen del periodismo no debemos olvidar la mención de los pasquines, lugares  donde se fijaban escritos anónimos para que todo el mundo los pudiese leer.

Lo que hoy entendemos como periodismo surgió en el S.XIX cuando los métodos para imprimir se volvieron más asequibles y baratos, pero el primer periódico español data de una fecha anterior, más concretamente de 1758. 
Francisco Mariano Nipho fue su creador y el primero en darle nombre: “Diario Noticioso, curioso-erudito y comercial público y económico”. Este primer periódico tenía un formato diferente al actual, era más pequeño y el autor era una única persona. Tenía también un fuerte complemento divulgativo, era un tipo de enciclopedia al alcance de todos  que tenía como objetivo el difundir la cultura a través de ejemplos prácticos, por ejemplo, referentes a la agricultura. El final de la publicación era el lugar dedicado a las primeras representaciones literarias que surgieron en este formato.