Laia Soler (Lleida, 1991) licenciada en Periodismo, blogger y amante de la literatura desde su infancia, nos habla de su primera novela, Los dias que nos separan, una historia de amor ambientada en 1914 que ocurre paralela a otra que tiene lugar en la actualidad. Ganadora el año pasado del concurso literario para jóvenes llevado a cabo por la editorial Plataforma Neo y la Caixa, su popularidad en la red se extiende como la pólvora sin dejar indiferente a nadie.
Buenos días Laia, antes de nada, gracias por concederme esta entrevista y enhorabuena por el éxito que está teniendo tu libro, ¿recuerdas cómo comenzó todo?, ¿en qué momento decidiste empezar a escribir y probar suerte en el concurso de Plataforma Neo?

¡Muchas gracias!
Pues empecé escribiendo relatos. Cuando era pequeña iba mucho a la biblioteca de mi pueblo y leía muchísimo, así que cuando tuve la edad (ocho años), la bibliotecaria me propuso que participara en el concurso de Navidad de la biblioteca. Me costó mucho escribir el relato, porque no tenía ideas y nunca había escrito uno antes, pero lo conseguí y gané el segundo premio. Seguí escribiendo para ese concurso y para los que se organizaban en mi colegio. Me encantaba escribir y además, solía ganar alguno de los primeros premios, lo que para mí era el reconocimiento de que lo hacía bien y que debía seguir adelante. Con 13 años empecé a escribir novelas, aunque la primera que terminé fue con 17.
Decidí probar suerte en el Neo porque al saber de él, supe que era una buena oportunidad. Además del Jordi Sierra i Fabra, no hay otros concursos importantes para jóvenes, así que decidí intentarlo. Cuando se anunció el concurso, sólo pretendía enviar una novela que ya tenía terminada y que creía que encajaba con la línea de lo que había publicado Neo hasta ese momento; al final, decidí enviar también la novela en la que estaba trabajando entonces, “Los días que nos separan”. Me daba miedo porque era una novela más arriesgada, y la más complicada que había escrito hasta el momento, pero al final la envié… ¡Y suerte que lo hice!
Hablemos de la inspiración, ¿qué te inspira para escribir y qué te inspiró para escribir Los días que nos separan?
Me inspira prácticamente todo. Todo lo que veo, oigo o vivo puede ser una buena fuente de inspiración. A veces me inspira una canción, un objeto, una noticia en el periódico, una persona… Intento estar siempre receptiva a nuevas ideas.
En concreto, la idea base de “Los días que nos separan” surgió cuando leí un pequeño artículo en una revista en el que hablaban sobre un árbol centenario. Me pregunté todo lo que habría visto ese árbol e imaginé una historia de amor que naciera con el árbol y muriera con él. Me parecía algo imposible de contar por el tema del tiempo, así que dejé la idea apartada. Poco después vi un artículo por Internet en el que se hablaba del caso de Cameron Macaulay (que se menciona en la novela y del que no voy a decir nada porque sería un spoiler muy grande) y así até los cabos sueltos.
¿Qué podemos encontrar en las páginas de Los días que nos separan?
Podéis encontrar una historia de amor ambientada en la Barcelona de 1914, escrita con mimo y cariño, aderezado con una pizca de Peter Pan y de realismo mágico.
El trabajo de documentación e investigación muchas veces es el más duro, ¿lo fue para ti?, ¿dónde y sobre qué tuviste que indagar para dar vida a tu historia?
Más que duro, fue largo. Aun así, me encantó, porque aprendí muchas cosas nuevas y para mí eso no tiene precio. Pasó mucho tiempo desde que se me ocurrió la idea hasta que me atreví a escribirla porque nunca sentía que estaba preparada para hacerlo a nivel de documentación. La biblioteca de mi universidad fue mi salvación. Pasé mucho rato entre sus estanterías buscando libros sobre la historia y la sociedad de le época. ¡Suerte que un buen amigo me acompañaba y me ayudaba a llevar los libros hasta casa, porque sola no habría podido! Lo que más me interesaba era saber cómo vivían, así que leí unos cuantos libros y artículos sobre la historia social de Cataluña y Barcelona. También me ayudaron mucho algunas asignaturas de la carrera, especialmente Historia de la Comunicación, y la hemeroteca digital de La Vanguardia. Mi vena literaria y mi vena periodística se lo pasaban en grande leyendo los periódicos de la época.
Hablemos de los personajes. ¿Crees que los personajes siempre tienen algo del autor?, ¿utilizas algún tipo de técnica para crearlos?
Creo que es casi inevitable que los personajes tengan algo de ti, al menos los principales. Personalmente, creo que me sería muy complicado escribir desde el punto de vista de un personaje con el que no compartiera absolutamente nada.
Para crear los personajes, tengo una plantilla con los datos básicos que necesito saber sobre ellos y la relleno siempre con los datos básicos de los personajes. Siempre había utilizado esa técnica, pero
últimamente prefiero escribir sobre los personajes como si se los presentara a alguien… Tengo treinta páginas escritas a mano explicando la vida y milagros de tres personajes de la última novela que he escrito y para mí es algo muy útil, porque me permite hablar largo y tendido sobre ellos, sus gustos, sus emociones… Es una forma de escribir al personaje antes de escribirlo.
¿Cuáles son tus hábitos al escribir?, ¿alguna manía?
No tengo manías ni hábitos. Escribo cuando y donde puedo, aunque sí necesito silencio a mi alrededor, a no ser que esté muy inspirada. A veces escribo con música, según la escena y mi nivel de inspiración.
Es importante para una escritora leer mucho y muy variado, ¿cuáles son tus libros y géneros favoritos?, ¿aquellos que te han marcado?
A lo largo de mi vida he leído prácticamente todos los géneros, excepto novelas de terror (soy demasiado miedica). Ahora diría que me quedo con el género realista, aunque si me lo preguntas dentro de un año, quizás haya cambiado de opinión. Lo mío con los géneros va a épocas. Aun así, el realismo (aunque sea mágico) es el género en el que me siento más cómoda, así que ese es mi favorito.
Me cuesta hablar de libros favoritos, aunque para mí, el que marcó un antes y un después fue “Orgullo y prejuicio”, de Jane Austen. A nivel de clásicos, mi otro gran favorito es Hemingway, en especial sus novelas “Adiós a las armas” y “París era una fiesta”.
Y si tuviera que decir escritores actuales, me quedaría con John Green, Sarah Dessen, Stephanie Perkins y Francesc Miralles.
¿Cómo ves el mundo editorial en la actualidad?, ¿crees que se están dando más oportunidades a los jóvenes hoy en día para publicar?
Veo el mundo editorial muy afectado por la crisis y, en ocasiones, demasiado regido por lo comercial (estoy un poco cansada de ver tanta novela erótica por todas partes). No sé si últimamente se les está abriendo más las puertas a los jóvenes para publicar, pero desde luego, sí existen más premios literarios dirigidos a jóvenes que hace diez años. Yo creo que aún son pocos, pero al menos existen y están ahí.
Háblanos del mundo blogger y de tu blog, Alas de Papel, ¿qué podemos encontrar allí?, ¿cómo surgió la idea de crearlo?
Podéis encontrar reseñas, artículos, alguna que otra entrevista… Un poco de todo, siempre relacionado con el mundo literario. Y aunque nos centramos en el universo juvenil, también hay espacio para otros tipos de literatura.
En cuanto a cómo surgió la idea de crearlo, en 2009 yo rondaba por un foro literario llamado Generación JordiLauriana; ahí conocí a Mike, actual coadministrador del blog, y a una chica llamada Julliet. Los dos estaban hablando de crear un blog, buscaban a alguien, yo levanté la mano y… cuatro años después, aquí estamos. Julliet se desvinculó del proyecto cuando llevábamos un año más o menos, así que nos quedamos Mike y yo.
¿Tienes algún otro proyecto ya finalizado o estás trabajando en algo?, ¿dónde te ves dentro de unos años?
Hace poco he terminado una novela, que ahora mismo está en el limbo. Aún no sé nada, así que no puedo decir qué va a pasar con ella. Es una novela muy personal de la que me siento bastante orgullosa, así que espero que pueda ver la luz pronto.
Ahora mismo estoy en proceso de “pre-producción” de otra novela. Tengo algunas ideas, aún a un nivel muy básico. Estoy trabajando en ellas para que dejen de ser simples ideas sueltas y puedan convertirse en una historia con pies y cabeza.
Por último, ¿algún consejo para los escritores jóvenes que recién empiezan?
Yo les diría lo mismo que me dijo una tía mía hace muchísimos años y que me ha guiado todos estos años: “lucha por tu felicidad luchando por tus sueños”. Trabaja para hacer realidad tus sueños y no te rindas nunca, por mucho que intenten tirarte al suelo: ese es mi consejo.